Vermeer: todo se decidió en dos tardes

Ilya Kosmach corrió sus 10 km a 3:59 el día de la apertura y nadie se le acercó en el resto de la carrera. Anna Egorova marcó 4:00 en un control de su club y sacó 1:17 por kilómetro a sus rivales más cercanas. 49 finalistas de 54.

Vermeer: todo se decidió en dos tardes

Vermeer fue la carrera más corta de octubre: dos semanas, del 8 al 21, y una única salida de 10 km. Aquí no se podía completar nada al día siguiente; el puesto dependía del ritmo de una sola carrera. Por eso Vermeer se decidió en dos tardes. El 8 de octubre Ilya Kosmach corrió 11 km a 3:59, y el 11 de octubre Anna Egorova hizo sus 10 km a 4:00. A partir de ahí ninguna de las dos clasificaciones volvió a cambiar.

En total participaron 54 corredores, y 49 de ellos completaron los diez kilómetros y recibirán la medalla de la serie Art.

Hombres: tres líderes en un solo día

La primera jornada de Vermeer fue la más intensa. En la mañana del 8 de octubre, Alexander Kriza corrió 13 km a 5:00 y se convirtió en el primer líder. Cuatro horas después lo relevó Maxim Matskevich con un 10 km a 4:40. Por la tarde salió Kosmach.

Kosmach compite en la categoría más joven de la liga y se unió a ella a finales de septiembre. Su ritmo habitual ronda los 4:24, así que en Vermeer fue veinticinco segundos por kilómetro más rápido. Nadie pudo acercarse: su rival más cercano le cedió treinta y siete segundos en cada kilómetro. Ese mismo mes, Kosmach fue quinto en Quasar, la carrera de 50 km.

La plata fue para Dmitriy Frizen. Salió a la mañana siguiente, corrió casi 12 km a 4:36 y relegó a Matskevich al tercer puesto. Frizen suele rodar a unos 5:25, así que en Vermeer fue casi cincuenta segundos por kilómetro más rápido.

Detrás del podio, tres corredores quedaron en apenas cinco segundos. Nick Titov corrió su 10 km a 4:44 en su primer entrenamiento después de una enfermedad, y lo resumió con un escueto «todo en orden». Georgy Chikov marcó el mismo ritmo, pero en casi dieciséis kilómetros. Sergey Samsonov quedó a un segundo.

Ilya Pavlov fue décimo, a 5:06. Su salida coincidió con una carrera en la que terminó tercero de su categoría de edad.

Mujeres: Egorova, en solitario

Durante los tres primeros días, la clasificación femenina la encabezó Natalya Sokol. En la mañana de la apertura corrió 16 km a 5:17, la salida más larga de Vermeer. El 11 de octubre, Tatiana Gudz igualó su ritmo al segundo, pero quedó por detrás por una fracción de segundo.

Nueve horas después de Gudz salió Egorova. Corría el control de 10 km de su club, NovgorodRun, y contó que allí había quedado segunda entre las chicas. En la liga, en cambio, nadie pudo acercarse a su marca: 4:00, un minuto y diecisiete segundos por kilómetro más rápido que Sokol y Gudz. En el total de la distancia, eso supone casi trece minutos de diferencia. Egorova suele correr en torno a 5:50, así que aquí fue casi dos minutos por kilómetro más rápida que su ritmo habitual. En su perfil figuran una victoria en la general y tres platas.

Veronika Rikhter fue cuarta, a 5:45. Ekaterina Gavrilova, que dos semanas después ganaría Quasar, corrió Vermeer a 5:52 y terminó sexta.

Cincuenta metros

Cinco corredores salieron, pero no completaron los 10 km. El caso más cruel fue el de Marat Kadyrov. En la tarde del primer día, casi a la vez que Kosmach, corrió 9,95 km a 5:20 y se detuvo. Se quedó a cincuenta metros de la medalla y no volvió a intentarlo.

Lo que dicen los corredores

El mismo primer día, el entrenador Denis Khlebnikov se acordó del pintor y escribió que la verdadera luz solo cae sobre lo que de verdad importa. Cerró su mensaje con un «¡Hola, Vermeer!».

El relato más detallado lo dejó Sergey Khripkov. Le encantan las medallas de la serie Art porque acercan la cultura al running, así que se apuntó al pintor holandés en cuanto pudo. Toda su preparación se redujo a dos salidas con su hijo y una para medir el circuito. En la primera vuelta le invadió el desánimo al pensar que solo llevaba la mitad. Luego cambió la música, la segunda mitad fue mejor, en el kilómetro nueve incluso aceleró y, en cuanto el reloj vibró en el diez, paró la carrera.

Olga corrió 15 km con un viento muy fuerte, a diez grados y con dolor en el pie. La sacaron adelante, según contó, la propia carrera, la bonita medalla y la música. Artur Timerbulatov corrió por un camino rural a oscuras con miedo a que saliera un oso; lo salvaron el frontal y la música a todo volumen. Dmitriy Timofeev completó sus 10 km la última tarde en la cinta y celebró que, tras la revisión técnica, funcionaba de maravilla. Alexey Elizarov, que se unió a la liga una semana antes de la salida, lo resumió al terminar: «¡Lo hice!».

Lo que viene

Vermeer cerró el 21 de octubre, con medallas para 33 hombres y 16 mujeres. Egorova siguió donde lo había dejado: en Sparta, la carrera de noviembre, abrió con una salida a 4:49 y se convirtió en la mayor amenaza para la líder femenina. Todo indica que octubre fue el mes en que encontró su mejor forma.

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